Como insitución financiera regulada, estamos obligados por ley a verificar la identidad de nuestros clientes. Esto lo conseguimos pidiendo a nuestros clientes que envíen algunos documentos oficiales. De esta forma, protegemos a nuestros clientes al prevenir el robo de identidad e impedir cualquier fraude o cualquier intento de lavado de dinero.
Nuestros clientes deben enviar una copia de un documento oficial de identidad (documento de identidad, pasaporte, etc.) y un comprobante de domicilio reciente (factura de servicios públicos, extracto de cuenta, etc.). Este documento no debe tener más de seis meses y no debe mostrar un apartado de correos.